El Ojo del Cuélebre — Caja secreta libro de dragón
Un libro antiguo en la balda, con la tapa cubierta de escamas y un ojo de dragón que te sigue. Lo abres y es una caja secreta. Dentro, el hueco que tú decidas.
Dicen que en las cuevas más profundas de Asturias, donde el agua se filtra entre la piedra y nunca llega la luz, duerme el Cuélebre: una culiebra milenaria que solo abre un ojo cuando alguien se acerca demasiado a su tesoro. Ese ojo es lo primero que ves en esta pieza. Cierra con imanes, así que nadie entra sin querer.
Once cuélebres, once colores
La leyenda habla de un cuélebre. Nosotras, de tanto pintarlos, nos hemos convencido de que hay más, y a cada uno le hemos puesto nombre:
- Brezu — morado como el brezo del monte, con el ojo a juego.
- Llume — rojo como la lumbre, con el ojo rojo.
- Borrina — gris como la niebla que baja al valle, con el ojo gris claro.
- Orbayu — azul y plata, con el ojo azul y destellos rosas.
- Xelada — escamas doradas y un ojo azul helado.
- Miel — dorado oscuro, con el ojo amarillo.
- Mofu — verde mica, como el musgo de las piedras, con el ojo rosa.
- Fueya — verde dorado, con el ojo rosa y verde.
- Ablana — dorado avellana, con el ojo ámbar moteado en negro.
- Ñeve — plata, con el ojo azul casi blanco.
- Llastra — gris piedra con reflejos dorados y el ojo turquesa, el más intenso de todos.
Elige el interior
Por fuera, el cuélebre que elijas. Por dentro, siempre en blanco, el interior que mejor le vaya a tu tesoro:
- Compartimento simple — todo el hueco, para una pieza con presencia propia o un popurrí con estilo.
- Compartimento doble — para separar lo tuyo de lo compartido.
- Compartimento triple — para quien nunca guarda solo una cosa.
- Hucha — con su ranura entre las páginas, para ir alimentando el tesoro poco a poco.
- Torre de dados — para que el Cuélebre también custodie tus tiradas.
- Modular — con guías en las paredes para colocar las divisiones donde te convenga.
En los interiores de compartimentos caben cartas tipo Magic, así que tu mazo también puede dormir bajo su vigilancia.
Quién la diseña
El diseño digital es de Kim Bourrie, la diseñadora estadounidense detrás de Fates End, con quien llevamos años trabajando. Sus diseños son otro nivel y no nos conformamos con menos.
Nosotras la imprimimos aquí en PLA reciclado siempre que podemos, le damos imprimación, la pintamos a mano entera, escama a escama, y la sellamos con barniz. Por eso ningún cuélebre sale exactamente igual a otro.
Se hace por encargo
Si nos queda alguna hecha en el taller, sale enseguida. Si no, la empezamos al recibir tu pedido: impresión, imprimación, pintura a mano y barniz.
Cuenta con dos o tres semanas desde que haces el pedido. En el paso de pago verás la fecha estimada de entrega. Si la necesitas para una fecha concreta, escríbenos antes de hacer el pedido y te decimos si llegamos.
¿La quieres para Navidad? Pídela antes del 25 de noviembre y te llega a tiempo. Después de esa fecha la seguimos haciendo, pero ya no te prometemos que llegue para el 24. Si vas justo de fechas, escríbenos antes de comprar y te decimos si llegamos.
Medidas
15 × 13 × 6 cm. Pesa 300 g.
Para quién
Para quien tiene la estantería llena y quiere esconder algo a la vista de todos. Para quien juega: con el interior de torre, la caja va de la balda a la mesa y vuelve. Y para quien todavía no sabe qué es un cuélebre y está a punto de enterarse.
¿La quieres de otro color?
Si tienes en la cabeza un ojo distinto o un cuélebre que no está aquí, cuéntanoslo en encargos personalizados y lo hablamos. O ven a vernos a los mercaos y ferias que anunciamos en redes y quédate con el que te entre pol ojo.
Cuidados
Paño húmedo y poco más. Nada de agua a chorro, lavavajillas ni sol directo mantenido, que la pintura y el PLA lo acusan.
Hecha en Gijón, Asturias.