¿Qué es el Trasgu? El duende que vive en tu casa y se muda contigo

¿Qué es el Trasgu? El duende que vive en tu casa y se muda contigo

Todos hemos tenido un Trasgu.

Las llaves que estaban ahí hace un minuto. El calcetín que falta. El ruido en la cocina a las tres de la mañana cuando no hay nadie levantado.

En Asturias eso tiene nombre desde hace siglos.

Cómo es

Pequeño, moreno, con blusa y gorro picudo colorado. Cojo de la pierna derecha. A veces con rabo, y en algunas versiones hasta con cuernos.

Y un detalle que lo cambia todo: tiene la mano izquierda agujereada.

Guárdate lo del agujero, que es la pieza clave de toda la historia.

Qué hace en tu casa

Entra por la chimenea, de noche.

Si está de buenas, se pone a hacer las labores de la casa mientras duermes. Ordena, recoge, deja las cosas en su sitio.

Si está de malas, que es lo habitual en los relatos, la lía: te esconde objetos, rompe cacharros, revuelve la ropa de las arcas, espanta a los animales en la cuadra, hace ruido toda la noche y te enreda el pelo mientras duermes.

Vive en la casa y en la cuadra. Y no se va porque tú se lo pidas.

Cómo se echa a un Trasgu

Es el mismo tipo de listeza de aldea que con el Cuélebre: no puedes echarlo, tienes que picarle el amor propio.

Se le encargan tareas imposibles. Tres, normalmente.

  • Traerte un paxu —un cesto— lleno de agua.
  • Poner blanco el pelo de un animal negro.
  • Recoger del suelo un montón de grano, o de linaza, con las manos.

Fíjate en la tercera. Por eso importaba el agujero en la mano. Puede pasarse la noche entera recogiendo grano, que se le va a escapar todo entre los dedos.

Cuando fracasa, no se enfada contigo. Se enfada consigo mismo, se avergüenza y se marcha.

Un duende al que se derrota por orgullo. Jajaja, esto nos pasa a más de uno.

Una parte que casi nadie cuenta

La mejor.

Puedes echarlo de casa. Puedes incluso mudarte para librarte de él.

Que no te va a servir de nada, porque el trasgu se muda contigo.

En la tradición aparece anunciándose en plena mudanza, tan tranquilo, con una frase que es de las mejores de toda la mitología asturiana:

"Yo también ando de casa mudada."

Ahí lo tienes. Cargas el carro, te vas a veinte kilómetros, abres la puerta nueva y él ya está dentro, con su gorro rojo, esperándote.

El mismo bicho, otros nombres

Le llaman Cornín, Xuan dos Caminos, Pisadiel o Gorretín Coloráu, según la zona.

Y aparece por toda la cornisa: Asturias, León, Cantabria y el este de Galicia.

Es tan viejo que Menéndez Pelayo y el padre Feijoo ya andaban discutiendo sobre él, y le buscaban raíces célticas y romanas. Un duende doméstico con bibliografía, que no es poco.

Y por qué sigue aquí

Porque el trasgu explica algo que todavía nos pasa.

Las casas hacen ruido. Las cosas desaparecen. Hay días en que todo se tuerce sin motivo y días en que todo aparece hecho sin saber quién.

Antes de que existieran las corrientes de aire y los despistes, existía el trasgu.

Y visto lo visto, sigue siendo mejor explicación.


En el taller, el Trasgu ya tiene unas cuantas formas:

Están todas en Mitología y criaturas del norte.


Para tirar del hilo

  • Aurelio de Llano Roza de Ampudia, Del folklore asturiano: mitos, supersticiones, costumbres (1922), con prólogo de Ramón Menéndez Pidal. Escaneado y gratis en Internet Archive.
  • Constantino Cabal (1877–1967), La mitología asturiana, en tres tomos (1925–1928).
  • Alberto Álvarez Peña (Gijón, 1966), con una veintena larga de libros sobre mitología y tradición oral asturiana.
  • Ramón Baragaño, La mitología popular asturiana, en el repositorio de la Universidad Autónoma de Madrid.

Sigue por el monte

El trasgu se queda en casa, pero fuera hay más. La xana vive en las fuentes, el cuélebre duerme encima de un tesoro que casi nadie ha visto, y el nuberu es el que te estropea la romería.